El Gobierno de Río Negro oficializó el financiamiento del programa GIRSU para el Alto Valle mediante un préstamo de 35 millones de euros concedido por la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). El plan contempla el cierre técnico de seis basurales a cielo abierto, la recuperación ambiental de unas 62 hectáreas con vegetación nativa y la creación de una nueva red regional de tratamiento de residuos que abarcará a las localidades de Cipolletti, Allen, Cinco Saltos, Fernández Oro, Campo Grande y Contralmirante Cordero.
El crédito tendrá un período de gracia de cinco años para el capital y se abonará en 14 cuotas semestrales. La mayor parte de los fondos (25,3 millones de euros, el 72% del total) se destinará al componente ambiental de obras e infraestructura. El monto restante se dividirá entre reservas para imprevistos (7 millones), programas sociales y educativos (1,4 millones) y fortalecimiento de la gobernanza regional (1,3 millones).
Para reestructurar el circuito de residuos en la región, el proyecto contempla cuatro ejes de infraestructura:
3 Estaciones de transferencia: En Campo Grande, Contralmirante Cordero y Fernández Oro para acopiar y derivar los desechos.
3 Plantas de clasificación y pretratamiento: En Cinco Saltos, Cipolletti y Allen.
Sitio de disposición final: Ubicado en una antigua cantera (con la Cantera Julio como principal opción proyectada) para el depósito controlado de los descartes.
Complejo Socio Ambiental en Cipolletti: Emplazado en el predio del antiguo vertedero, funcionará como centro regional de gestión, investigación, educación ambiental y capacitación laboral.
El programa busca revertir el daño ecológico mediante metas concretas de mitigación:
Tecnología sin incineración: Se incorporarán tres equipos de tratamiento térmico aeróbico para estabilizar e higienizar los residuos sin quemarlos, reduciendo los lixiviados y evitando la generación de metano.
Reducción de emisiones: Se estima recortar 35.000 toneladas anuales de gases de efecto invernadero (GEI).
Saneamiento y biodiversidad: Además de la restauración vegetal de las 62 hectáreas, el cierre de los vertederos buscará proteger la calidad del agua en áreas sensibles como la reserva Puerto Viejo y reducir en más del 70% la presencia de aves carroñeras en la zona a los dos años de la clausura.
El esquema ambiental incorpora un plan de reconversión social para los 201 trabajadores empadronados en el Registro de Recuperadores Urbanos:
Formalización: Se capacitará técnicamente al personal informante para su inserción en cooperativas, PyMEs o puestos operativos dentro de las nuevas plantas y estaciones.
Liderazgo con cupo femenino: Al menos 30 exrecicladores integrarán espacios de conducción y toma de decisiones en el nuevo sistema, de los cuales un mínimo del 50% serán mujeres.
Protocolos de género: Se aplicarán tres medidas específicas para la prevención y abordaje de la violencia de género en los espacios de trabajo.