sábado 7 de noviembre de 2026 - Edición Nº45

Región | 21 Oct

CIUDAD DE NUEQUEN

La nueva Rosario patagónica. Crimen Organizado, sicarios, narcotráfico y silencio.

Mientras el municipio destina partidas millonarias a propaganda, luces led y eventos para vender una "ciudad de ensueño", la capital neuquina sufre la tasa de homicidios más alta del país. Ejecuciones sicarias, puestas en escena macabras y una posible complicidad oficial dibujan un aterrador paralelismo con el modelo de la ciudad rosarina.


A simple vista, la propaganda oficial del Intendente Mariano Gaido pretende mostrar una capital patagónica idílica. Sin embargo, detrás del brillo de la escenografía urbana y del agresivo dispositivo de marketing, la realidad cruje. A pocos minutos del centro y a espaldas de la comedia municipal, el crimen organizado, las lógicas mafiosas y la violencia narco han tomado el control de las calles.

Neuquén ha comenzado a reunir las mismas condiciones estructurales que transformaron a Rosario en la capital nacional de la violencia: dinero en efectivo de alta circulación, un vertiginoso mercado inmobiliario apto para el lavado de activos, desinterés o complicidad del poder político y la degradación del territorio periférico. La diferencia es que, en Neuquén, la tragedia se intenta esconder bajo capas de pintura y un aceitado blindaje mediático.

La ceguera comprada: Maquillaje urbano y la "caja" de la pauta oficial

La inacción de las autoridades ante el avance del narcotráfico no es mera ineptitud; es una decisión política basada en la cosmética. Mientras en los barrios del oeste y en la meseta los vecinos conviven con balaceras diarias, enfrentamientos por búnkeres y disputas territoriales a mano armada, el Palacio Municipal destina presupuestos millonarios a tapar la realidad con shows, inauguraciones de fachada y campañas publicitarias masivas.

El verdadero "poder de policía" del municipio está ausente allí donde cuenta:

  • Falta de fiscalización nocturna y comercial: Proliferación de locales de fachada, salones, depósitos e inmobiliarias sospechadas de operar como lavaderos de activos sin que la Municipalidad ejerza clausuras o peritajes sobre el origen de los fondos.

  • Abandono de la periferia: Se invierten millones en embellecer el microcentro y la isla 132, mientras las zonas calientes del menudeo carecen de patrullaje, iluminación básica y contención social.

  • Pauta oficial como mordaza: Recursos públicos distribuidos estratégicamente en medios de comunicación locales para asegurar un cerco informativo. Los titulares oficiales destacan el "turismo" y "la ciudad del futuro", mientras los ajusticiamientos narco y los hallazgos de cadavéricos mensajes tumba son relegados a breves policiales o directamente silenciados.

Lo que dicen los datos oficiales: El mapa del delito (SNIC)

Frente al discurso de la "ciudad segura" que pregona la gestión municipal, los datos oficiales del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, revelan una realidad categórica:

Líder nacional y regional en homicidios dolosos: Según los registros oficiales del SNIC, la provincia de Neuquén alcanzó una tasa de 5,7 víctimas de homicidio doloso cada 100.000 habitantes (con 40 víctimas fatales registradas). Esta cifra representó un alarmante incremento del 32,5% a 33,3% respecto al período anterior, situando a Neuquén en el puesto 1 del ranking nacional, por encima de jurisdicciones históricamente complejas como Santa Fe (5,6) y superando ampliamente a la vecina provincia de Río Negro (3,2). La tasa de homicidios en Neuquén se ubica más de un 57% por encima de la media nacional (3,6).

Tráfico de estupefacientes y microtráfico: En las estadísticas oficiales de delitos vinculados a la Ley de Drogas, Neuquén también encabeza los registros patagónicos del SNIC con una tasa de 193,5 hechos cada 100.000 habitantes (superando los 1.360 expedientes anuales), de los cuales más del 30% corresponden a causas directas de comercialización, distribución y entrega de estupefacientes.

Radiografía del terror: Casos reales con sello mafioso

Mientras la narrativa municipal ensalza la "ciudad perfecta", los hechos de violencia sicaria ocurridos en el último año confirman el desembarco definitivo del crimen organizado en el entramado urbano:

Ejecución a quemarropa en Centenario

Un hombre de 31 años circulaba a bordo de una camioneta Toyota Hilux cuando un sicario a pie lo interceptó y le disparó a quemarropa en la cabeza. La víctima falleció días después en el Hospital Castro Rendón. Las pericias dentro del vehículo revelaron dosis de cocaína, sumas de dinero en efectivo y múltiples teléfonos, confirmando una ejecución directa por control de territorio dentro de la conurbación metropolitana.

Nicolás Sáez: El cuerpo calcinado en la meseta

El hallazgo de los restos quemados de Nicolás Sáez en la meseta de Centenario demostró que Neuquén ya adoptó las técnicas de eliminación física y mensaje disuasivo típicas del crimen organizado santafesino. Sáez, que llevaba semanas desaparecido, fue hallado bajo un escenario dantesco diseñado para borrar rastros forenses e infundir terror.

El macabro "dedo atado" en pleno centro capitalino

A comienzos de octubre, la conmoción se apoderó de la zona céntrica de la capital cuando apareció un objeto con forma de dedo humano atado con alambre a las rejas de un comercio gastronómico sobre la calle Illia. Aunque pericias posteriores determinaron que se trataba de una pieza sintética colocada por un sujeto captado por cámaras, la puesta en escena activó las alarmas sobre intimidaciones orientadas a sembrar pánico o extorsionar comerciantes en pleno corredor comercial.

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